La abogada, mediadora, vocal del Consejo Canario de Colegios de Abogados y vicedecana del Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, Mila Pacheco, ha sido propuesta a la Medalla de oro al Mérito de la Justicia de Canarias por su impulso en la mediación extrajudicial e intrajudicial y su ejercicio profesional en el ámbito de la extranjería y la protección internacional.
¿Qué significa para usted ser propuesta a la Medalla de Oro al Mérito de la Justicia en Canarias?
Nunca he hecho nada pensando en medallas ni reconocimientos. Para mí, lo importante es actuar en cada momento conforme a lo quesiento que debo hacer: detectar un problema o una oportunidad y responder con responsabilidad. Creo que esa forma de ser, con el tiempo, ha hecho que algunos proyectos hayan tenido impacto y terminen siendo reconocidos. Debo admitir que esta propuesta me ha hecho especial ilusión por la composición tan diversa y cualificada de la Comisión de Valoración, integrada, entre otros, por la vocal del CGPJ, el presidente del TSJC, la fiscal superior de Canarias, representantes de loscolegios profesionalesy también de lasuniversidades canarias. Muchos de ellos son personasa las que admiro profesionalmente, y que hayan considerado que merezco esta distinción es, sin duda, un estímulo para seguir trabajando con compromiso, rigor y sentido de justicia. En el fondo, este tipo de reconocimientos no son un objetivo, pero sí una forma de confirmar que el camino elegido tiene sentido.
¿Cómo nació el proyecto Turmedia.Icatf? ¿Fue una respuesta a una necesidad detectada en el turno de oficio o un impulso institucional desde el Colegio?
Turmedia.Icatf nació en el seno de la Comisión de Mediación del Colegio de Abogados, de la mano de un grupo de compañeras mediadoras que compartíamos una misma visión: había otra forma de abordar los conflictos, más humana, ágil y eficaz. Son Elena Gallegos, Victoria García, Blanca Gómez, Laura Hernández, Carmen de las Heras Regidor, Cristina Orive, Mónica Padrón, Teresa Santos, Isabel Vilar y Esmeralda López. Había una necesidad muy clara en el día a día del turno de oficio porque muchos de los conflictos que surgían entre abogados y clientes podían resolverse mejor con la mediación. Esa idea era muy potente y no podía quedarse en un cajón. Cuando fui elegida como miembro de la Junta de Gobierno del Colegio, la puse en marcha de inmediato. A partir de ahí, empecé a ampliarla a otros ámbitos hasta consolidar un servicio estable que hoy permite que abogados y abogadas que también son mediadores puedan ofrecer sus servicios a la ciudadanía y a los propios juzgados. Fue un proyecto innovador y profundamente social porque buscaba mejorar el acceso a la justicia y ofrecer respuestas más humanas.
Turmedia recibió el premio de Buenas Prácticas del Consejo General de la Abogacía Española en 2017 ¿Qué cree que lo hizo destacar?
No solo era una práctica innovadora, sino también muy útil y eficaz. Resolvía una parte importante del trámite burocrático interno de los expedientes de queja dentro del propio Colegio y tenía un impacto directo en la relación entre abogado y cliente del turno de oficio. La mediación no solo mejoraba la calidad del servicio profesional, también influía positivamente en los resultados que obtenía la parte en el juzgado. El 100% de quienes han pasado por el servicio lo recomendarían.
¿Cuáles fueron los principales desafíos para implementarlo?
Al principio hubo cierta resistencia, incluso por parte de compañeros abogados que veían la mediación como posible amenaza a su rol tradicional, sin darse cuenta de que era un sistema ya recogido y regulado por la ley. Era evidente que si no avanzábamos nosotros en ese ámbito, lo harían otras profesiones, como ya ha ocurrido en otros campos en los que la abogacía no supo adaptarse a tiempo y terminó quedándose al margen de espacios donde debería haber estado presente. Cuando algo ya está previsto por la norma, solo te quedan dos opciones: subirte al carro o quedarte atrás. Y estaba claro que era el momento de subirnos. Otro reto importante fue que este proyecto, que nació de forma altruista, necesitaba financiación para poder mantenerse y cuando se presentó a la Consejería de Justicia del Gobierno de Canarias fue muy bien aceptado. Estuvimos a la altura y supimos adaptarnos, tanto es así que no tenemos los problemas de otras comunidades autónomas queno tiene un servicio garantizado y subvencionado.
¿Cuántos casos han resuelto a través de este proyecto? ¿Hay datos sobre la tasa de éxito o la satisfacción de las partes?
Desde 2022 el proyecto se ha ampliado ysuperamos las 200 mediaciones por año.Los datos de éxito son contundentes: en el ámbito civil más del80% de los procedimientos finalizaron con acuerdo entre las partes, lo que refleja la eficacia realdel servicio. En el ámbito penal, llevamos ya varios años gestionando mediaciones en delitos leves en juzgados de Granadilla y Arona con más del 70% de los casos finalizados con avenencia. Más allá de los datos cuantitativos, el valor añadido del servicio está también en la alta satisfacción de las partes y en el reconocimiento de los jueces, que subrayan elcarácter humano, ágil y eficaz del proceso.
¿Se planteó llevar el proyecto iniciado en Tenerife a otras islas?
Tuvimos claro que el modelo era perfectamente replicable y que podía convertirse en una referencia, no solo para otras islas, también a nivel nacional. El modelo ha demostrado ser sólido, bien organizado y eficaz, con una estructura de derivación clara, profesionales formados y un funcionamiento exportable. De hecho, la Consejería de Presidencia, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias ha apostado por ampliar este servicio a otras islas, y desde 2024 se presta en elColegio de Abogados de La Palma y el de Las Palmas.
Se ha quejado de la insuficiencia de recursos jurídicos para personas migrantes.
La presión migratoria que ha vivido El Hierro ha sido extraordinaria. En 2024, por poner un ejemplo, llegaron a sus costas más de 300 pateras, algunas con más de 100 personas a bordo. Eso supone unatensión enormepara la organización del servicio de asistencia jurídica ya que en la isla solo residen dos abogados adscritos al turno de oficiopara llegadas marítimas. Ante esta crisis migratoria se tuvo que trabajar para dar una respuesta real y viable. Hemos conseguido que los abogados que deben asistir a los migrantes estén designados en media hora, que se cubran los traslados y pernoctade los letrados que se desplazan; se han mejorado las retribuciones por la asistencia y los recursos de apelación. La situación no ha sido fácil, pero se ha demostrado la capacidad de respuesta y el compromiso de la abogacíacon la defensa de los más vulnerables. Pero existen carenciasque es urgenteabordar como la escasez de intérpretes o la no admisión de los recursos contencioso-administrativos contra las órdenes de devolución por falta de procurador que represente al migrante, lo que deja a muchos sin una tutela judicial efectiva.
¿Qué reformas cree urgentes para garantizar la acogida con garantías jurídicas de los migrantes?
Es urgente garantizar una asistencia letrada real y efectiva desde el primer momento, sobre todo en casos en los que la persona migrante pueda ser investigada por la comisión de un delito, como cuando son señalados por llevar la embarcación. La presencia temprana del abogado no solo es una garantía procesal, es también una protección frente a posibles vulneraciones de derechos fundamentales. Es necesario designar letrados específicamente para intervenir en expedientes de determinación de la edad, que son procedimientos con consecuencias jurídicas muy relevantesy que exigen una mirada garantista, técnica y humana. Reforzar la asistencia en procedimientos de protección internacional para asegurar que todas las solicitudes de asilo se tramiten con las debidas garantías. Y es fundamental reforzar el turno de oficio con más medios económicos, garantizar servicios de interpretación adecuados, y avanzar hacia un marco legal más claro, que asegure la dignidad y la protección jurídica de estas personas desde su llegada hasta la resolución completa de su situación, porque detrás de cada expediente hay una historia de vida, y esa historia debe ser conocida, comprendida y defendida por su abogado.
Fuente: El Día / La Provincia
Autor: Miguel Ángel Autero
Enlace de entrevista: https://www.eldia.es/canarias/2025/08/05/mila-pacheco-vicedecana-ilustre-colegio-120373054.html